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domingo, 20 de noviembre de 2011

John wayne gacy


John Wayne Gacy nació el 17 de marzo de 1942 en Chicago. Como pasa en muchas ocasiones fue víctima de constantes abusos por parte de un padre alcohólico que además, solía pegar a su mujer.

Una vez finalizados los estudios de secundaria se matriculó en cinco universidades y tuvo que abandonarlas. Al final, en su último intento, terminó la carrera de Ciencias Empresariales.

Tras mantener una exitosa carrera como vendedor de zapatos y como gerente de una gran cadena de restaurantes se enroló en asociaciones caritativas, cristianas y civiles. En su tiempo libre se disfrazaba de payaso y hacía reír a los niños que estaban internados en los hospitales y orfelinatos cercanos a Chicago.

Todos sus vecinos lo consideraban un buen ciudadano, honesto y agradable. En alguna ocasión llegó a actuar como payaso delante de la primera dama de la época Rossalyn Carter e incluso fue nombrado"Hombre del año" en Chicago.

En 1964 se casó por primera vez y fue acusado de violentar sexualmente a un niño, motivo por el cual le cayeron diez años de prisión. Al cabo de un año y medio fue liberado.

En 1968, se convirtió en gerente de un restaurante de Iowa pero fue arrestado a los pocos días porsodomizar a uno de los empleados y sobornar a un testigo…

Al poco tiempo volvió a Chicago, se centró en su empresa de albañilería y se presentó como candidato a concejal, y si no hubiera sido por Jeffrey Rignall lo habría conseguido.

Los asesinos en serie están específicamente motivados por una multiplicidad de impulsos psicológicos, sobre todo por ansias de poder y compulsión sexual. Con frecuencia tienen sentimientos de inadaptabilidad e inutilidad, algunas veces debido a humillación y abusos en la infancia.

Aunque a primera vista John Wayne Gacy se mostrara como una persona cordial y educada, en su interior se escondía un alma despiadada capaz de cometer los crímenes más atroces que nadie pueda imaginar.

Los psicólogos del caso de John Wayne apuntaron a una ateria cerebral colapsada producto de un golpe en la cabeza en el jardín de su casa cómo posible responsable de la transformación del cerebro de John Wayne Gacy.

Su modus operandi seguía unos parámetros muy claros. John solía conducir por los alrededores de la ciudad en busca de jóvenes autostopistas, chicos solitarios o prostitutas homosexuales. Seguidamente les cortaba el paso y les ofrecía su coche para acercarlos a alguna zona de bares cercana. Una vez dentro del coche los atacaba con cloroformo o apuntaba con una pistola y se los llevaba a su domicilio para sodomizarlos y agredirlos sexualmente.

Cuando el cuerpo de la víctima ya no daba más de sí lo enterraba en el jardín de su casa que, tras 23 cadáveres se quedó pequeño. A partir de allí empezó a tirar los cuerpos de las víctimas al río.


Descripción: http://historico.portalmix.com/img/tb.gif
El 22 de mayo el hombre que le arrebató el puesto de concejal, Jeffrey Rignall, salió a tomar unas copas. Un coche le cortó el paso y se ofreció para acercarle a la zona de bares...

Rignall, aceptó la invitación sin sospechar lo qué se le venía encima. John Wayne Gacy le atacó con unbote de cloroformo desde el asiento del conductor.

La siguiente imagen que vio Rignall fue la de su atacante desnudo frente a él exhibiendo una impresionante colección de objetos de tortura sexual. Rignall pasó toda la noche aprendiendo en carne propia una y otra vez la dolorosa teoría que su secuestrador le iba explicando.

A la mañana siguiente, el joven torturado y traumatizado apareció lleno de heridas y con el hígado destrozado por el cloroformo delante de la estatua de Lincoln Park en Chicago. Tuvo la suerte de aparecer vivo. En sólo seis años, 33 jóvenes cómo él vivieron la misma experiencia.

Lo sorprendente de todo esto, es que una vez cumplido su ritual enterraba los cuerpos en el mismo jardín de su casa donde organizaba las fiestas más sonadas del barrio. En una ocasión se llegaron a congregar más de trescientas personas.

La gente salía de su casa comentando dos cosas: lo agradable que era ese hombre y lo mal que olía su jardín. Su segunda esposa estaba convencida de que bajo las cañerías de su casa había un nido de ratas muertas. Él aseguraba que el olor se filtraba desde un vertedero cercano…
En diciembre de 1978, la madre del joven de 15 años Robert Piest empezó a impacientarse al ver que no regresaba del trabajo. El chico se ganaba un dinero como ayudante en una farmacia y tenía una entrevista de empleo con John Wayne Gacy.

La desaparición fue comunicada urgentemente a la policía, quién llamó a Gacy pero este no acudió a la cita. Al día siguiente Gacy se presentó a la comisaría y negó cualquier relación con el chico.

Tras una ardua lucha burocrática, la policía consiguió una orden de registro. Una vez entraron en su casa encontraron el más completo arsenal de instrumentos de tortura jamás visto. Poco más hizo falta para que Gacy confesara y entregara a la policía un completo mapa dónde yacían 23 de los 33 cadáveres.

En febrero de 1980 comenzó el juicio por los crímenes cometidos. En 1988 fue condenado a 21 cadenas perpetuas y a 12 penas de muerte.

Durante los años que estuvo en prisión se dedicó a la pintura cuyos cuadros llegaron a tener un valor de más de 300.000 dólares. Además concedió diversas entrevistas en las que llamaba maricones y escoria a sus víctimas.

El 9 de mayo de 1994 tras haber ingerido camarón, pollo, patatas y fresas fue ejecutado con una inyección letal. Sus últimas palabras fueron: "Kiss my ass”…

Albert Fish


Albert Fish nació el 19 de mayo de 1870 en Washigton en el seno de una familia respetada aunque con antecedentes en enfermedades mentales. Creció en un orfanato donde fue abusado sexualmente lo que le acarreó en su mente su fascinación por el sadomasoquismo. Se sabe que tuvo una caída desde un árbol lo que le provocó una lesión en el cerebro y como consecuencia dolores de cabeza crónicos y mareos.


En su niñez desarrolló una obsesión por el castigo, se divierte infligiendo dolor a los demás y a él mismo. Comienza su colección de recortes de prensa sobre asesinos en serie y especialmente de caníbales que es con quienes se siente identificado.


Con 20 años y con cierta experiencia en relaciones homosexuales masoquistas ejerce la prostitución en Washington donde viola a un niño y asesina a su primera víctima.


En esa época de su vida comienza a obsesionarse con la idea del pecado y alucina con la religión, su única salida es sacrificarse con dolor y él mismo se autocastiga frotando su cuerpo desnudo con rosas con espinas, clavándose agujas de marinero en la pelvis y en los órganos genitales. en una ocasión fue sorprendido en su habitación totalmente desnudo masturbándose con una mano y con la otra golpeándose la espalda con un palo con clavos y a cada golpe gritaba de dolor mientras su sangre corría por sus nalgas.


Sadomasoquista en todas su letras, se complacía insertándose agujas en su cuerpo, especialmente alrededor de su órganos genitales, con bolas de algodón que se introducía en su ano y les pegaba fuego. No solo consumía la carne de sus víctimas sino que además la orina, sangre y excrementos, lo que él atribuiría dicha tendencia a su triste historia de niñez abusiva.


Fish se hizo a sí mismo como pintor, recorrió Estados Unidos torturando a niños casi en cada estado. La mayoría de sus víctimas provenían de familias pobres (de raza negra) por lo que no era probable que le inculparan debido al racismo que por aquel entonces imperaba.


CARTA A LA FAMILIA DE GRACE BUDDS (niña que marchó con Albert Fish al falso cumpleaños de su sobrina).Clic aquí para leer esta carta


Fue detenido en ocho ocasiones: por tentativa de estafa, robo, pago con cheques sin fondo, cartas obscenas a anuncios de agencias matrimoniales.


Fue internado en tres ocasiones en un hospital psiquiátrico aunque duró poco pues consideraban que no era peligroso ni estaba loco pues lo que él padecía era una personalidad psicopática de carácter sexual. La policía tardaría 6 años en acusarle de asesinato.


Al fin fue detenido el 13 de diciembre de 1928.


En su declaración afirmó que tras matar a la niña le cortó la cabeza y partió su cuerpo en dos con una sierra a la altura del ombligo y además añade:




"...Decidí comérmela. La llevé a una casa abandonada en Westchester en la que me había fijado. En el primer piso me desvestí completamente para evitar manchas de sangre. Cuando me vio desnudo se echó a llorar y quiso huir, pero la alcancé. La desnudé, se defendió mucho, me mordió y me hizo algunos rasguños. La estrangulé antes de cortarla en pedacitos para llevarme a casa toda su carne, cocinarla y comérmela. No pueden imaginar cuán tierno y sabroso estaba su culito asado. Tardé nueve días en comérmela por completo. No me la tiré, aunque hubiese podido hacerlo de haberlo querido, murió virgen".




Confiesa además otros asesinatos cometidos así como "un deseo irresistible de comer carne cruda las noches de luna llena" y comer sus propios excrementos ( por dios!!). Sin miedo. le fascinaba bailar desnudo durante las noches de luna llena.
Declaró que a un niño de tan solo 4 años le flageló hasta que su sangre corrió por sus piernas, le cortó las orejas, nariz y ojos, le destripó y cogió su sangre para bebérsela, lo desmembró y se preparó un estofado con la parte más tierna.




Eso no es todo amigos, a un joven vagabundo lo secuestró durante dos semanas, le obligó a hacer toda clase de actos coprófagos, masoquistas y sádicos, intentó cortarle el pene con unas tijeras ( buaah) pero tal era su sufrimiento que arrepentido le dio 10 dólares y le dejó marchar.


Cuando se le preguntaba la cifra exacta de sus víctimas respondía sonriendo: "por lo menos 100" ( lo que sí es seguro un total de 15 inofensivos niños).


"Yo no soy un demente, solo un excéntrico. A veces ni yo mismo me comprendo".


"Qué alegría morir en la silla eléctrica. Será el último escalofrío, el único que todavía no he experimentado" (para él, placer supremo).
Sus últimas palabras antes de morir fueron: "¿Cómo es posible que yo haya llegado hasta aquí?". Es más, durante su ejecución, en la primera descarga se produjo un cortocircuito porque en su pubis tenía clavados más de 20 alfileres y clavos". Fish por fin murió por cuasa de una descarga mucho más potente.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Jeffrey Dahmer

Nació el 21 de mayo de 1960 en el hogar de un matrimonio problemático, compuesto por un investigador químico y una neurótica emotiva y autocompasiva esposa. Era un niño tímido y solitario que temía el abandono y daba la impresión de estar desamparado.


El joven Jeffrey no hacía más que gritar pidiendo atención desde temprana edad pero esos gritos nunca fueron oídos ya que sus padres estaban demasiado absortos en sus propias guerras personales que los llevaron a un amargo divorcio en 1978.


Su familia cambió de vivienda seis veces antes de establecerse en 1968 en Ohio. La mayor parte de su infancia la pasó escondido en un cobertizo de madera en una colina cazando insectos en frascos y conservándolos en formol. Pronto se interesó por la anatomía animal. Sentía gran curiosidad por saber qué tenían por dentro y llenó el sótano de su casa con huesos de conejos, pollos y otros animales. Luego pasó a las ardillas, mapaches y otras piezas más grandes, transportaba los cuerpos hasta el bosque, donde los dejaba pudrirse, luego sumergía los restos en lejía para limpiar y blanquear los huesos.


Su madre tras una temporada en el hospital, como consecuencia de la ingestión de grandes cantidades de tranquilizantes y otras drogas, tuvo que guardar cama por el resto de sus días, hecho que conduciría a Jeffrey a un aislamiento inquebrantable.


A los once años ya hablaba de manera monocorde. Se convirtió en un solitario, balando como una oveja en el aula de clase y comportándose como un retrasado en las tiendas para llamar la atención de sus compañeros. También comenzó a beber y a masturbarse compulsivamente utilizando revistas para homosexuales o mirando las entrañas de los animales que cazaba. A los dieciséis años solía ir borracho a clase, donde tenía un solo amigo que era proveedor de marihuana y con quien se drogaba a diario. El joven se refería al alcohol como su "medicina", un tónico autorecetado con la intención de calmar sus momentos de angustia. Y ese alcohol a su vez, alimentaba su inclinación hacia la excentricidad.


A los diecisiete años, tras observar un joven que a diario pasaba haciendo ejercicio delante de su casa, sintió un deseo desenfrenado de poseerlo; como no se atrevía a abordarlo para entablar una conversación, optó por coger un bate de béisbol y se dispuso a esperarlo con la idea de atacarlo cuando pasara pero afortunadamente el joven dejó de ir a correr por esa zona, salvándose así de ser la primera víctima del atormentado Jeffrey Dahmer.


Un año después, su padre abandonó el hogar, y al poco tiempo, el 18 de junio, el chico toma venganza recogiendo en la carretera a un muchacho a quien llevó a su casa y asesinó, luego metió el cuerpo en un saco de basura y lo arrojó por un barranco.


Después de esto, entró en una crisis depresiva y renunció a seguir viviendo, pero su padre lo envió a la universidad. Allí también fue rechazado por su continuo estado de embriaguez, y en diciembre de 1978 su padre lo obliga a alistarse en el ejército pero sus continuas borracheras no cesan. Al licenciarse va a vivir con su abuela, donde muestra una posible reinserción social, pues comienza a ir a la iglesia, a leer la Biblia e incluso reduce su dosis de alcohol y encuentra trabajo en una fábrica.


Pero poco duró este cambio. Al poco tiempo comenzó de nuevo a masturbarse insistentemente e incluso robó un maniquí de una tienda, que hacía las veces de compañero sexual. También empezó a frecuentar las saunas de Milwaukee, lugar donde se daban cita algunos homosexuales con el fin de tener relaciones anónimas e impersonales, pero le resultaba difícil conseguir la erección mientras sus parejas estaban despiertas, por lo que optó por drogarlos con somníferos antes de mantener una relación sexual. Después de esto, ninguno de sus amantes cuando volvían en sí, querían volver a saber nada de él, por lo que creyó más oportuno buscar un cadáver para satisfacer sus instintos sexuales.


Una noche tras asistir al funeral de un joven de dieciocho años, fue a desenterrarlo al cementerio, pero no lo consiguió porque el suelo estaba congelado debido a las bajas temperaturas. En septiembre de 1986 es arrestado por exhibicionismo indecente, hecho que lo llevó a su primer análisis psicológico, siendo diagnosticada una personalidad peligrosa.


Un año después mataba por segunda vez. En esta ocasión se trataba de un joven negro al que ofreció una bebida dopada. Dahmer se despertó al día siguiente encima del cuerpo ensangrentado, pero afirma no recordar nada de lo que pasó aquella noche. Lo que sí recuerda es cómo tras levantarse, mete el cadáver en el armario y sale a comprar una gran maleta para trasladar el cuerpo a casa de su abuela. Allí cuenta que lo guardó en el sótano y lo desmembró, envolviendo la cabeza en una manta y guardándola en una estantería para hervir más tarde el cráneo y blanquearlo.


Después de eso, Dahmer comienza a matar siempre que se le presenta la ocasión. Seguía el mismo modus operandi: primero, el flirteo ofreciendo dinero a cambio de sexo, luego les ofrecía una bebida con somnífero y, finalmente, los estrangulaba. Después de matar a su víctima se quedaba abrazando el cadáver, pensando en cómo conservar las cabezas y formar una especie de altar en la habitación adornando con los huesos.


Dahmer seguía la predecible pauta de los asesinos en serie. Empezó matando cautelosamente asustado por sus crímenes. Luego el ritmo aumenta y se convirtió en una máquina de matar más efectiva. Está demostrado que estos asesinos con el tiempo se vuelven arrogantes y despreocupados convencidos de que no pueden ser apresados por ningún mortal, creyendo tener máximo poder y autoridad sobre los demás.


Dahmer mostraba muchas características de asesino organizado: acechaba a sus víctimas, les engañaba para llevárselos a su departamento con la promesa de dinero y favores y, después de la muerte ocultaba las pruebas de los crímenes, pero también daba muestras de ser un criminal desorganizado: realizaba actos sexuales con sus víctimas después de la muerte, consumía su carne y sangre, las mutilaba y conservaba algunas partes como recuerdos.


En una ocasión una de sus víctimas logró marcharse antes de que las drogas surtiesen su efecto, y la policía efectuó un registro de la casa, pero afirmaron no haber hallado nada.


El 30 de enero de 1989 fue declarado culpable de atentado contra el pudor en segundo grado, por seducir a un menor de 13 años con propósitos indecentes, y antes de comenzar a cumplir la condena de un año de cárcel, mató a otro joven, guardó el cuerpo en el cuarto de baño y para su mayor satisfacción sexual lo mutiló y le pintó el cráneo con aerosol.


En marzo de 1990 se trasladó a vivir a un deteriorado piso; adquirió una larga mesa y dos grifos de plástico para extender los cuerpos de sus víctimas. Allí tomaba fotos con una cámara Polaroid de sus amantes una vez muertos. Luego, congelaba los órganos, comía parte de la carne y hervía el resto en una enorme olla antes de echarlos en un gran contenedor de basura preparado con ácido.


El juicio comenzó el 27 de enero de 1992. Desde el principio quedó claro que le impulsaba un trastorno mental, a pesar de que él hacía todo lo posible por disimularlo.


Dahmer se mostró tan sincero y cooperador como muchos otros asesinos en serie, sin embargo, ni él mismo podía entender cómo había sido capaz de cometer todas aquellas atrocidades. Todos los presentes pudieron darse cuenta de hasta qué punto sus compulsiones y fantasías se habían apoderado de su mente, empujándole a seguir asesinato tras asesinato.


Después del veredicto habló por primera vez al tribunal, dijo: "Señor juez, todo ha terminado, me siento muy mal por lo que hice a esas pobres familias y comprendo su merecido odio. Asumo toda la culpa por lo que hice. He hecho daño a mi madre, a mi padre y a mi madrastra, pero les quiero mucho".


El carnicero de Milwaukee fue sentenciado a un mínimo de 900 años, pero murió en la cárcel en 1994 asesinado a golpes por un recluso. Tras la noticia, los padres de Dahmer se pelearon por la posesión de su cerebro, llegando incluso a enfrentarse ante los tribunales. La madre deseaba venderlo a un hospital de investigación mental, mientras que el padre sólo deseaba enterrarlo lejos de todo el mundo y de su memoria.


También los parientes de sus víctimas, representados por un abogado, consiguieron hacer negocio con los utensilios utilizados por el asesino para trocear y desangrar. Su refrigerador se subastó públicamente, al igual que todo tipo de cuchillos, sierras, picadoras y taladros.


Un grupo de ciudadanos de Milwaukee compró el lote completo con intención de montar un "museo de los horrores" para la atracción de los turistas, pero al final no se atrevieron a llevar a cabo el proyecto y destruyeron el macabro legado del caníbal.